Apuntes de Llanes

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Capítulo IV, Libro I

Convento de San Salvador de Celorio.

I. Noticias de su Fundación

Por más que hemos rebuscado en documentos antiguos, ninguna luz hemos podido hallar que nos aclare la fundación del convento San Salvador de Celorio de monges de San Benito.

Gil González Davila en su teatro eclesiástico de la Santa Iglesia catedral de Oviedo, sólo se concreta a decir, que el monasterio de Celorio tiene su asiento a media legua de Llanes en la ribera del mar; que es parroquia y convento rico, y que tiene un Priorato, que tambien es parroquia, dedicado a San Antolín.

El P. Morales en su viaje por Asturias de orden del Rey Don Felipe II, que acabó de escribir el 20 de Noviembre de 1573, tampoco dice mas, de Celorio y San Antolín, que son dos pequeños monasterios de Benitos, media legua uno de otro, en la costa del mar, a una legua de la villa de Llanes; que no tienen memoria de su fundación ni de otra cosa, sino que en ambos hay muchas sepulturas de hidalgos de la tierra; que carecen de reliquias y libros, y que los monges dicen que de unos en otros ha venido que son fundaciones de aquellos hidalgos Estradas, Aquilares y otros de los que estan allí enterrados.

Sin embargo, consta la fundación de San Salvador de Celorio en una lápida que en letras versales atestigua que en la era 1055. (año comun 1017) erigieron el templo dos poderosos señores de Asturias llamados Alfonso y su esposa Cristilda. La inscripción dice así. «XVII–KAL: YANUARII ERA LV–(1017.) ALFONSUS ET CRISTIDI HANC BASILICAM PROCTER AMOREN DEI FACIMUS.»

Por consiguiente aceptamos como exacta la noticia que nos da Caunedo en que asegura fue erigido el monasterio en la costa y cerca de Llanes por Alfonso y Cristilda el año de 1017, pero totalmente renovado en tiempos modernos; que nada ofrece que merezca observarse, a no ser un magestuoso arco bizantino, unico resto del antiguo edificio: y que uno de los Abades, D. Juan Martínez se quejó en las cortes de Soria a D. Juan I, de los caballeros de Asturias que le tiranizaban, apoderándose de las propiedades de los monges.

En 1544 quedó como Priorato el monasterio de San Antolín y sus Monges fueron incorporados al de Celorio, siendo primer Abad de esta reforma el Padre Fray Juan de Estella.

II. Parroquialidad

La Iglesia del convento de Celorio era en lo antiguo la parroquial del pueblo del mismo nombre, con los que hoy forman la parroquia de Barro, y con una tercera parte de la aldea de Poó, por que las otras dos partes pertenecian a Llanes y a Porrua, sin más deslinde de barrios ni demarcación definida, que la vase de que el varon seguía la parroquialidad del padre, y la hembra lo mismo, hasta que contraia matrimonio, que entonces seguia la del marido; y siendo ambos conyuges forasteros, podian elegir libremente iglesia.

Esta confusión de derechos parroquiales, fue causa de pleitos entre las tres feligresías, sacando por lo regular la mejor parte el monasterio, que se atraía los de elección libre con promesas de foro y arrendamiento.

En 3 de Octubre de 1591 contaba Poó cincuenta y nueve vecinos, de que correspondian doce a Celorio, trece a Porrua, y treinta y cuatro a Llanes.

Los párrocos respectivos, convinieron arreglar sus disensiones, pero lo hicieron tan vagamente que, recrudecidas de nuevo las pasiones, promovieron más pleitos, mereciendo especial mención por lo dispendioso, el que, a fines del siglo diez y ocho, entabló el Párroco de Porrúa contra el monasterio de Celorio. Por estas fechas, reunía Póo ciento veinte y dos vecinos, de los que a Llanes solo seis pertenecían, nueve a Porrúa y los restantes a Celorio, y fue indispensable para cortar las discordias que constantemente se suscitaban, a ruego de los vecinos de Póo, crear como se creó en 1849, una Vicaría perpetua en dicho pueblo, independiente de las otras tres parroquias.

III. Regalías

Los dueños y poseedores de la muy ilustre y antigua casa de Posada en Celorio, que tantas donaciones y beneficios hicieron al convento, tienen una magnífica Capilla con asientos, entierros y estrados en el medio de la gran nave de su Iglesia parroquial, todo cerrado con una reja de hierro que levanta vara y media de el suelo.

IV. Colegio y Exclaustración

El monasterio se componía de Abad mitrado, Monjes profesos y Legos, Párrocos y Maestros, y de un número de colegiales internos, con hábito de la religión de San Benito, que nunca bajaba de cincuenta, y en sus cátedras estudiaban latín, filosofía y Teología. También asistían a las mismas cátedras muchos alumnos externos, especialmente hijos de este Concejo, como los Inguanzos, los Posadas, los Cortinas, los Prietos, los Quintanas y otras notabilidades, que después brillaron en la Iglesia, en la Política, en la Administración, en el Foro y en las Armas. Hasta los pobres desheredados de la fortuna recibían allí, instrucción algunos, y todos a las doce de cada día, el abundante rancho, con esmero y limpieza condimentado para apagar su hambre.

El Monasterio era rico, poderoso, en caridad y fortuna, pero todo desapareció con la exclaustración llevada a término el día 28 de Octubre del año 1835, siendo Abad D. Fray Alvito Petite, perdiéndose también con ella el archivo que tantos y tan importantes documentos guardaba para la historia de Llanes y su concejo. Los que en ese día hemos visto salir de su santa casa a diez y seis padres graves, y a ochenta colegiales profesos, vistiendo el hábito, que fueron a engrosar en su mayor parte el contingente para la guerra que entonces ardía en nuestra España, no podemos menos de derramar lágrimas de sentimiento. Desde entonces, fue demolida la parte del convento que servía de Colegio, quedando para quinta de recreo particular poco más que los claustros, y la iglesia como parroquial.

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