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Descenso del Sella

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El descenso del Sella en Canoa es una de las actividades más reclamadas por los aventureros que recorren Asturias, y también una de las actividades que las empresas de turismo activo más explotan. La razón es bien simple: la fama del Descenso Internacional del Sella que se celebra tradicionalmente en la primera semana de Agosto, y que re˙ne a piragŘistas de todo el mundo, provoco el deseo en los visitantes de Asturias de realizar la misma hazaña, aunque no pudiesen participar en la competición internacional.

De este modo, son muchas las empresas que ofrecen la posibilidad de realizar este recorrido en canoa. Dichas empresas proporcionan los medios materiales y de seguridad necesarios para realizar el descenso: embarcación, compartimento estanco para la ropa seca, transporte hasta los puntos de salida y desde los puntos de llegada y cursillo de técnicas básicas para defenderse en el río.

El descenso del Sella es un recorrido de unos quince kilómetros que se inicia en el puente de Arriondas, hasta Llovio. La competición internacional llega hasta la misma desembocadura del río en el Cantábrico, en Ribadesella.

El recorrido del río no tiene obstáculos ni peligros, por lo que es adecuada para cualquier edad, aunque debido a la distancia que hay que recorrer conviene dosificar bien las fuerzas.

El precio de este descenso (y de otros descensos en canoa) está estipulado en torno a los 22 euros por persona en las empresas que pertenecen a INCATUR (Asociación de empresarios de la comarca asturiana de Picos de Europa), aunque esta tarifa no deja de ser orientativa y puede sufrir modificaciones dependiendo de la temporada, la empresa y las condiciones de contratación.

Descenso Internacional del Sella.

┌ltimas piraguas llegando al puente de Ribadesella en el Descenso Internacional del Sella en 1993

Lo que hoy se conoce como "descenso internacional del Sella" comenzó llamándose la "fiesta de las piraguas" en 1931, de la mano de Dionisio de la Huerta, que fundó esta competición anual y la dotó de todos los símbolos que hoy la caracterizan: la salida en verso, los chalecos y collares de colores, los tritones, el tren fluvial, etc.

Desde entonces, el primer sábado de agosto, se celebra la fiesta, reconocida como de "interés turístico internacional" (denominación que también ostenta por ejemplo las fiestas de San Fermín en Pamplona) y supone un verdadero espectáculo ver como los pueblos que recorren las orillas del río, desde Ribadesella a Arriondas, se pueblan con piraguas de todos los colores y piragŘistas de todas las nacionalidades.

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