Portal de Llanes

Cueva del Cándamo

Cuevas Prehistóricas en la cornisa cantábrica.

Como Llegar

Desde nuestro punto de partida el camino más directo es coger la A-8 en dirección Oviedo, y seguiremos por ella hasta ver el desvío del aeropuerto (se trata también del desvío a Gijón), que tomaremos hasta llegar a Avilés, donde nos desviaremos por la AS-237 hasta llegar a una carretera de nivel inferior que conduce a las cuevas. Si nos pasamos este cruce, debemos girar en el siguiente a la AS-236 (entre Grullos y Peñaullán)y entre los kilómetros 4 y 5 está San Román. Desde San Román tomaremos la carretera que termina en la misma entrada de la cueva.

Horarios:

Abierta dos meses al año con un límite de veinticinco visitantes diarios. Es necesario concertar visita en el Ayuntamiento de Cándamo.

Teléfonos: 985 82 80 56 y 985 82 83 51

Fax : (para concertar las visitas): 985 82 82 28

La Cueva de la Peña de San Román de Cándamo presenta una colección de grabados y pinturas datados (según las etapas del abate Breuil) del Solutrense y el Magdaleniense. Especialmente atractiva resulta la oquedad llamada "Camarín", que se abre en una pared estalactítica de varios metros de altura y contiene representaciones anomalísticas.

Historia de la Cueva del Cándamo

En el siglo XIX los habitantes de la zona del Cándamo ya conocían la cueva y la existencia de sus pinturas, pero éstas no fueron dimensionadas en su justa medida hasta no ser estudiada por dos arqueólogos españoles de principios del siglo XX. El más importante de estos dos científicos en relación con la Cueva, es Eduardo Hernández Pacheco. El otro, el Conde de la Vega del Sella. Durante el verano de 1914 ambos visitaron la Cueva del Cándamo, y en octubre de ese mismo año vieron la luz las primeras notas acerca de esta Cueva que se escribían en España.

La destreza que arqueólogos y antropólogos habían desarrollado desde hacia setenta años, para diferenciar la existencia de un hombre prehistórico por sus útiles no era equiparable a la distinción de la edad de las figuras (es por esta misma época cuando el abate Breuil clasificó el arte parietal en tres etapas, auriñaciense, solutrense y magdaleniense), aunque ya se había superado la discusión sobre la pertenencia de las figuras a hombres de la prehistoria.

Caballo del Camarín

Desde 1914, Hernández Pacheco continuó con la investigación, excavaciones en el yacimiento paleolítico, y estudio de las pinturas halladas, y en 1919 publicó una monografía titulada "La Caverna de la Peña de Candamo (Asturias)" que tuvo una repercusión importante.

La importancia de la cueva fue reconocida muy pronto y se declaró la cueva Monumento Nacional, acondicionándola para su explotación turística. Como en otros casos, esta explotación desmedida, provocó una serie de cambios (además del gamberrismo, las visitas numerosas provocan cambios en las condiciones de humedad, temperatura y CO2 que terminan alterando las pinturas) que obligó al cierre de la cueva. Durante la etapa que la cueva ha permanecido negada al público, se recuperaron las condiciones normales de la cueva, y se ha podido abrir de nuevo, aunque ahora las medidas de cuidado con la cueva son múltiples, y las visitas se encuentran restringidas en número.

La Cueva de Cándamo, lo que encontraremos y donde.

La Cueva de Cándamo, tiene peculiaridades con respecto a otras cuevas con pinturas prehistóricas que ocupan la cuenca del Nalón. En estas cuevas vecinas, los restos suelen encontrarse en el exterior de la cueva, a la entrada, y sólo están grabadas.

En Cándamo, el arte parietal aparece en el fondo de la cueva, donde no llega la luz del sol, y no sólo son grabados sino que se trata de un notable conjunto de pinturas y grabados.

Junto a la entrada, a la izquierda se abre un vestíbulo y más hacia delante y a la derecha se abre una bajada que va a dar a una amplia sala llamada Sala baja de los signos en rojo, en esta sala aparece un nutrido grupo de signos abstractos, consistentes en puntos rojos, rayas verticales y oblicuas, y algunos otros símbolos, uno con forma triangular. Algunas interpretaciones dicen que se trata de atributos sexuales.

Plano de la Cueva según un dibujo de 1919.

Al fondo del vestíbulo de la entrada y tras un ligero ascenso está situado el paso al llamado Salón de los Grabados, encontrando un nuevo descenso para acceder a él y en el cuál se pueden ver grupos de símbolos abstractos y grupos de figuras zoomorfas, entre las cuales aparecen algunas figuras antropomorfas. En la sala de los grabados se encuentran distintos grupos diferenciados. El primero de ellos el más complejo, es el Muro de los Grabados, que debido al deterioro por la explotación turística algunas veces resultan difíciles de ver. Otro grupo en la parte superior izquierda en el que se ven ciervos y bisontes representados y un teriántropo, una representación con rasgos humanos y animales. Más abajo y a la derecha existe otro grupo de representación de animales y teriántropos. El guía nos irá señalando todas las agrupaciones. Al fondo de este Salón, se encuentra la entrada a la Galería de las Basticias. En esta Galería Hernández Pacheco encontró cantos tallados por el hombre prehistórico.

Otros datos sobre la Cueva del Cándamo y los yacimientos relacionados.

En una covacha cercana a la cueva se encontraron utensilios propios del solutrense y de sociedades cazadoras y recolectoras. En la década de los cincuenta se hicieron nuevas excavaciones y se hallaron utensilios del Magdaleniense (posterior al solutrense).

La datación de las pinturas resulta difícil, aunque la formación de roca estalagmítica en algunos tramos de las pinturas reflejan que tienen una cierta antigŁedad. Las técnicas de investigación actuales, permiten definir con más precisión la época en la que estas cuevas fueron pintadas. La datación es de aproximadamente 18.000 años de antigŁedad (fecha aproximada también de la cueva del Buxu) del periodo solutrense.

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