
Por la A-8, km 310 (ambos sentidos) la salida señala Barro, Niembro.
Se encuentra situado frente a Niembro, y compartió con este la importancia del puerto en los siglos XVI y XVII. En la ensenada de Barro y Niembro se encuentra uno de los más bellos conjuntos paisajísticos: en una pequeña península sobre los arenales que cubre la marea, y como un producto natural más de la ría y dársena del Bao, se sitúa Nuestra Señora de los Dolores, construida a fines del XVI. El sillar refuerza las esquinas y realza la torre que se eleva, a modo de proa de navío, sobre un vetusto y cuidado cementerio cuyos muros rompen las aguas de las pleamares. Se trata de un cementerio marino en cuyas cruces se posan las gaviotas y que en vez de oler a flores rancias, huele a playa y salitre.
A unos metros de la iglesia, las aguas del río Calabres mueven un molino. Poco antes, asomado a la carretera, una capilla de ánimas cubre sus paredes con sentencias sobre la vida, la muerte y la generosidad.