Portal de Llanes

Lago de La Ercina

Símbolo del Parque de Picos de Europa

El lago de La Ercina se encuentra cerca del Enol, y está desecándose poco a poco teniendo ahora unas ocho hectáreas y poco más de dos metros de profundidad. Se trata de un lago eutrófico.

En las épocas más duras del invierno es habitual ver el Ercina con una fina capa de hielo cubriendo toda su superficie, especialmente tras fuertes innivaciones. No suele ser un estado duradero.

El lago de La Ercina comparte con el Enol su origen glaciar y su asiento en una depresión donde los fenómenos sedimentarios han corregido la natural filtración de la roca, permitiendo el estancamiento del agua, que procede de arroyos, escorrentías y surgencias. Situado sólo 38 metros por encima del Enol y a diferencia de este (que ve cerrado el horizonte por la Porra del Enol) tiene abierto el horizonte y se asoma a las alturas del Cornión (las Peñas Santasdel Enol y de Castilla) y desde las lomas que lo bordean se avista, en días claros, el mar Cantábrico.

Es de escasa profundidad -entre 2,20 y 3 metros, según la estación-, forma una cubeta alargada, de fondo plano, cuya configuración contemporánea responde al dique levantado en su extremo por la mina de Buferrera (actual ubicación del aparcamiento y área de servicio del Parque Nacional de Covadonga), que duplicó su tamaño primitivo hasta las 8 hectáreas.

La fertilidad de sus aguas permite el desarrollo de una variada comunidad vegetal, muy cambiante en razón de las circunstancias ambientales: cabe destacar el tapín o tremendal flotante de musgos y hepáticas asentado en la capa sumergida de turba, que en los años ochenta se desplazó de la orilla sureste a la norte, así como las masas de cirpo lacustre y persicaria anfibia de las orillas. Con respecto a la fauna, el lago de La Ercina hospeda una significativa población sedentaria de focha, constituida por entre 20 y 30 parejas, y ánade real, así como una notable diversidad de anfibios y libélulas. Entre las aves merece destacarse también la nidificación regular de la gallineta, el dato de cría, único en Asturias, de la cerceta común verificado en 1992 (con intentos desde 1987, lo que presume una tendencia a regularizarla) y la presencia invernal del zampullín común y la agachadiza.

Esta zona soporta además un fuerte impacto turístico, a lo que se suma el pastoreo de vacas y ovejas, que ha ejercido una imposición excesiva sobre las camperas que cercan al lago, degradando los pastizales e impidiendo, en sus bordes, el avance del bosque.

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